EQUIPOS MULTIGENERACIONALES COMO VENTAJA COMPETITIVA

2 octubre, 2025

EQUIPOS MULTIGENERACIONALES COMO VENTAJA COMPETITIVA

Por el equipo de redacción de AERCE

Cada vez es más frecuente en las organizaciones —y los departamentos de Compras no son la excepción— que profesionales jóvenes, con un fuerte dominio digital, convivan con perfiles sénior cuyo valor diferencial reside en la experiencia y la visión estratégica. Lejos de ser un desafío, estos equipos multigeneracionales constituyen una fuente de crecimiento tanto para las personas como para las organizaciones. En Compras, la combinación de innovación y conocimiento potencia la capacidad de adaptación, la cohesión y la competitividad de la función.

La clave para aprovechar este potencial es una apuesta decidida por la formación continua, promoviendo tanto el upskilling, que perfecciona habilidades existentes y aumenta la eficacia en el puesto, como el reskilling, que desarrolla nuevas competencias y amplía la versatilidad del profesional. Integradas en entornos intergeneracionales, estas estrategias facilitan la transferencia de conocimiento, fomentan la innovación y preparan a los equipos para los retos de un entorno digital, global y sostenible.

Tendencias que transforman la función de Compras

La transformación de las organizaciones está marcada por la tecnología, la sostenibilidad y los riesgos geopolíticos, factores que impactan directamente en Compras. La digitalización y automatización optimizan procesos y permiten análisis predictivo; la IA mejora la selección de proveedores; las políticas ESG exigen conocimientos para cumplir legislación y reducir riesgos reputacionales; y la internacionalización demanda una visión estratégica global.

En este contexto, los equipos multigeneracionales son un activo estratégico. Las organizaciones que gestionen con éxito esta diversidad, apoyándose en itinerarios formativos adecuados, serán capaces de convertir la complejidad en ventaja competitiva.

Competencias clave por tipo de comprador

La colaboración entre generaciones potencia el aprendizaje: los profesionales sénior transmiten experiencia y conocimiento crítico, mientras que los más jóvenes aportan habilidades digitales y enfoques innovadores, acelerando el upskilling y reskilling del equipo. Un intercambio que se convierte en motor de innovación, cohesión y desarrollo profesional.

Cada perfil aporta competencias específicas que, combinadas, fortalecen la capacidad del departamento para adaptarse, innovar y generar valor.

El comprador junior aporta gestión básica de contratos, manejo de herramientas digitales y desarrollo de habilidades blandas como comunicación y trabajo en equipo.

El comprador sénior contribuye en el ámbito de la negociación avanzada, el análisis de datos, la gestión estratégica de proveedores y altas dosis de liderazgo.

El líder de Compras facilita lagestión de la cadena de suministro, la evaluación de riesgos y la sostenibilidad, y aporta un pensamiento estratégico y habilidades para gestionar equipos.

Programas de formación efectivos

Los programas de formación más efectivos combinan teoría y práctica, adaptándose a las necesidades de cada perfil. Tras un diagnóstico de habilidades críticas, llega el momento de diseñar itinerarios personalizados que pueden incluir:

  • Microlearning: contenidos breves y focalizados para aprendizaje just in time.
  • Talleres prácticos: basados en casos y ejemplos reales
  • Job rotation: rotación temporal por funciones o proyectos para fomentar la colaboración y una comprensión integral del área.
  • Mentoría intergeneracional: clave para el desarrollo bidireccional de competencias.
  • Formación especializada: adaptada a cada sector o ámbito de Compras que necesite reforzar habilidades específicas.

Estas metodologías alinean el desarrollo individual con las necesidades estratégicas del departamento, fortaleciendo competencias técnicas y de liderazgo. Cuando la formación conecta con la práctica diaria, su impacto en rendimiento, motivación y cohesión del equipo es inmediato.

Medición de la efectividad

Evaluar los resultados de los programas de formación es fundamental para garantizar un retorno tangible de la inversión.

Los KPI más comunes incluyen:

  • Porcentaje de empleados que completan la formación.
  • Reducción del tiempo de ciclo de compras y eficiencia operativa.
  • Optimización de costes y ahorro por unidad.
  • Retención de talento y promoción interna de profesionales formados.
  • Satisfacción de clientes internos y proveedores.

Incorporar también medición cualitativa, mediante encuestas, entrevistas o feedback 360º, permite evaluar además la aplicación práctica de lo aprendido, la cohesión y colaboración entre generaciones, la capacidad de innovación y el compromiso del equipo.

Una evaluación periódica transforma la formación en una estrategia integrada que consolida a Compras como un área de alto valor añadido, capaz de anticipar riesgos, innovar y generar ventajas competitivas sostenibles.

Cultura de aprendizaje y liderazgo

El éxito de la formación depende de una cultura de aprendizaje que respalde el desarrollo continuo de los profesionales. Esto implica no solo ofrecer recursos y oportunidades, sino también reconocer y premiar la participación, fomentar la mentoría intergeneracional y crear entornos de intercambio de buenas prácticas y conocimientos.

Una cultura de aprendizaje consolidada convierte la formación en un elemento estratégico, impactando directamente en la eficiencia, innovación y competitividad de la función de Compras. La integración de los programas de desarrollo con los objetivos de negocio aumenta el compromiso del equipo y mejora la retención de talento.

El liderazgo resulta igualmente esencial: cuando la dirección respalda activamente la formación, lidera con el ejemplo y facilita la transferencia de conocimiento, la función de Compras gana peso dentro de la organización, consolidándose como socio clave del negocio y motor de cambio frente a los desafíos del entorno.

Valor humano de los equipos multigeneracionales

Más allá de las habilidades técnicas y estratégicas, los equipos multigeneracionales aportan un valor humano fundamental:

  • Perfiles sénior: experiencia, visión estratégica, gestión de conflictos, conocimiento de la cultura corporativa, red de contactos y perspectiva histórica para anticipar riesgos. Su liderazgo y mentoría son clave para guiar y motivar a las nuevas generaciones.
  • Perfiles jóvenes: energía, curiosidad, creatividad, dominio de herramientas digitales, empuje y actitud abierta al cambio e innovación. Su entusiasmo revitaliza procesos e introduce soluciones disruptivas.

La combinación de estas cualidades genera un entorno donde la experiencia se transmite, la innovación se multiplica y los equipos crecen juntos, fortaleciendo la capacidad operativa y estratégica de Compras, así como la motivación, compromiso y cohesión del equipo. Este intercambio asegura que cada profesional desarrolle competencias y confianza, mientras la organización cuenta con un equipo adaptable, resiliente y preparado para los retos presentes y futuros.

Con más de 40 años acompañando a la función de Compras, estamos convencidos de la riqueza que aportan los equipos multigeneracionales tanto a nivel organizacional como desde el punto de vista humano.