El conflicto en Oriente Medio condujo a una desaceleración de la economía manufacturera de España en marzo.
En un contexto de notable incertidumbre geopolítica, interrupción en las cadenas de suministro y rápido aumento de los precios de la energía, del combustible y de los insumos, los fabricantes
informaron de caídas aceleradas de la producción y de los nuevos pedidos. El empleo disminuyó notablemente, mientras que la incertidumbre en las expectativas provocó un fuerte deterioro de la
confianza en el sector manufacturero.
Por su parte, la inflación de los precios de los insumos repuntó
hasta alcanzar su nivel más alto desde finales de 2022, mientras que los plazos de entrega de los insumos se deterioraron al mayor nivel en bastante más de tres años.
El Índice S&P Global PMI® del Sector Manufacturero de España ajustado estacionalmente, (un índice compuesto diseñado para ofrecer un resumen de las condiciones operativas de la economía manufacturera), cayó al nivel 48.7 en marzo. Esta cifra bajó de 50.0 registrado en febrero y representa la tercera vez en los últimos cuatro meses que el índice PMI se sitúa por debajo del nivel de ausencia de cambios de 50.0. De hecho, esta fue la lectura más baja desde abril de 2025.
